Sillas de coche para niños

Sillas de coche para niños

Las sillas infantiles de coche es un elemento indispensable cuando se viaja con los más pequeños en el vehículo. No obstante, merece la pena tener en cuenta que de los menores de 12 años fallecidos en accidentes de tráfico en la última década, el 90% viajaba sin ningún sistema de retención infantil. Un gravísimo error.

Hay determinados errores que se cometen con relativa frecuencia y que son muy peligrosos porque ante cualquier frenazo o accidente los más pequeños quedan completamente expuestos. Por poner un sencillo ejemplo, en torno al 52% de los padres señala que en alguna ocasión ha llevado a su hijo con el abrigo puesto en su silla de coche. Además, en torno al 20% de los españoles reconoce que no tiene una silla de seguridad homologada.

Pues bien, cabde destacar que utilizar sistemas de retención infantil puede reducir hasta en un 75% el riesgo de que los más pequeños sufran cualquier tipo de lesión. A continuación señalamos algunos de los errores más habituales que se cometen en el coche y que ponen en serio riesgo la vida de los más pequeños.

Bebé en las rodillas

Esta es una de las prácticas que más se daban en la antiguedad; actualmente, por suerte, la costumbre de llevar al bebé en las rodillas se da cada vez menos. Tampoco es una buena idea que un adulto lleve al niño en brazos y pase el cinturón de seguridad sobre ambos; resulta una práctica muy peligrosa que hay que evitar a toda costa. Lo mejor es que los más pequeños vayan siempre en su silla, tanto por su seguridad como por su comodidad.

Bebé en el asiento delantero

Esta es otra de las costumbres que más se daban hasta hace unos pocos años a la hora de llevar a los bebés en el coche: en su sillita, sí, pero en el asiento delantero. Una de las principales razones que llevaba a muchísimos padres a hacerlo era poder llegar hasta sus hijos desde el asiento del conductor.

Pues bien, el código de circulación establece que todos los menores de edad cuya estatura sea inferior a 1,35 metros deben viajar de manera obligatoria en las plazas traseras de los vehículos; el más seguro de todos es la plaza central trasera. Infringir esta norma puede suponer una sanción económica de 200 euros, además de poner en riesgo la vida de los más pequeños.

Claro que hay una excepción a la norma: aquellos vehículos biplaza, que no tengan asientos traseros. Pues bien, en estos casos se puede colocar la silla de los niños en la plaza del copiloto, aunque con dos requisitos: debe ir en el sentido contrario a la marcha, de forma que el pequeño mire hacia la parte trasera del vehículo; el airbag del copiloto debe estar desconectado.

Bebé con abrigo

Cuando se les pregunta a los padres si en invierno quitan el abrigo a sus hijos a la hora de colocarlos en la silla de coche, el 52% de ellos responden que no. Las razones pueden ser muchísimas: el bebé está dormido y no quieren despertarle para quitarle el abrigo, tienen prisa y consideran que se tarda tiempo en desvestirle, no quieren que el pequeño pase frío…

Pues bien, merece la pena saber que un abrigo, sobre todo si es tipo plumífero, puede hacer que el arnés pierda toda su efectividad ya que se aplastan cuando se aprietan. Ocupan un espacio que es únicamente aire, de forma que el arnés de la silla queda flojo, aunque dé la sensación de que está bien prieto.

Por lo tanto, si se produce un choque frontal o se da un frenazo, hay muchas posibilidades de que el niño salga disparado de su silla; exactamente igual que si no llevase ningún tipo de protección.

Silla mal anclada y arnés abierto

Aunque parezca increíble, diversos estudios publicados sobre seguridad vial señalan que son muchísimos los padres que cometen este error con sus hijos a la hora de llevarlos en el coche. Adquieren una silla homologada y de la mejor calidad, pero no la colocan de forma correcta en el vehículo.

Lo más aconsejable es utilizar los puntos de anclaje isofix del coche, un total de tres; dos se encuentran en la parte inferior del respaldo en línea con el asiento, y el tercero en el maletero. Para mayor seguridad, una buena idea es sujetar la silla con el cinturón del propio vehículo, de forma que éste quede tenso.

Errores frecuentes sillas infantiles de coche

En cuanto al arnés de la silla, es esencial que este vaya recto y tenso. Hay niños a los que no les gusta el arnés ya que se sienten incómodos, pero es fundamental hacer caso omiso de sus protestas porque llevarlo abierto puede salir muy caro en caso de accidente o frenazo.

Silla no acorde a la talla del niño

De la misma manera que a ningún padre se le ocurriría ponerle a sus hijos unos zapatos o unos pantalones que no son de su talla, tampoco debería adquirir una silla que no se adapte a su estatura y peso. Hasta hace no mucho tiempo, las sillas de coche para niños se elegían en función de la edad de los más pequeños; pero realmente es un gran error porque puede haber un niño de 7 años que pese 20 kilos y otro de 5 que pese 21, por ejemplo.

Grupo 0 y 0 +

El grupo 0 se refiere a bebés de entre 0 y 10 kilos; y el grupo 0 +, a los bebés que pesan entre 0 y 13 kilos. Este tipo de sillas para coche son los capazones, y siempre hay que colocarlos en sentido contrario a la marcha. En este tipo de sillas, el número de puntos que tenga el arnés debe ser cinco para la máxima seguridad de los más pequeños; en los hombros, en las caderas y entre las piernas. Además, las cintas superiores del arnés se deben colocar a la altura de los hombros.

Grupo 1

En el grupo 1 se engloban todos los niños de hasta 18 kilos de peso. Los niños ya pueden ir sentados en el coche, pero deben ir sujetos con un arnés y siempre en sentido contrario a la marcha; en este caso, el ir mirando hacia la parte trasera del vehículo no es obligatorio, aunque sí muy recomendable.

El cambio de silla al siguiente grupo se puede hacer a partir de los 15 kilos si la cabeza de los más pequeños sobresale por el protector cervical. En ningún caso se debe utilizar una silla del grupo 1 en niños de más de 18 kilos, aunque de talla sirva; hay que tener en cuenta que tanto el arnés como las piezas de la silla están pensadas para soportar una fuerza máxima de dicho peso.

Grupo 2

Las sillas del grupo 2 elevan a los más pequeños, de forma que éstos alcanzan la altura necesaria para poder utilizar el propio cinturón de seguridad en el vehículo. Aunque este tipo de sillas no tengan arnés, sí disponen de respaldo y protectores laterales.

En este caso, es muy importante atar adecuadamente el cinturón de seguridad; algunos padres optan por pasarlo por debajo de los brazos de los niños para que éstos estén más cómodos durante el viaje. Pero es un gran error porque en caso de accidente el cinturón colocado de esta forma no ofrece ningún tipo de protección. La correa tiene que pasar sobre el hombro y cruzar por el pecho; en cuanto a la banda inferior, siempre debe ir sobre las piernas.

Grupo 3

Las sillas del grupo 3 son simples elevadores. No obstante, la última modificación de la normativa las ha hecho desaparecer. Ahora, los menores de edad de hasta 1,35 metros de altura deben utilizar una silla del grupo 2; a partir de esa talla, ya no necesitan ningún tipo de sistema de retención infantil a la hora de viajar en el vehículo.

La seguridad de los más pequeños es siempre lo más importante cuando éstos viajan en un vehículo. Por lo tanto, merece la pena tener muy en cuenta tanto la normativa de circulación como las instrucciones del fabricante de la silla en cuestión.

Por lo tanto, es esencial tener siempre la máxima precaución y, sobre todo, utilizar el sentido común a la hora de brindar protección a los niños en el coche. Algo tan sencillo como contar con la silla correcta y utilizarla adecuadamente puede reducir de forma notable tanto las lesiones como las muertes infantiles en accidentes de tráfico.

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