Almohadas de embarazo

Sabemos que todas las personas necesitamos estar cómodas, pero esto es algo que se acrecienta con aquellas mujeres que están en una situación de embarazo. De hecho, en todos estos años hemos visto que hay muchos productos para el descanso de embarazadas, aunque en estas líneas vamos a centrarnos en uno en especial: las almohadas.

La importancia de las almohadas para el embarazo

La principal función de estas almohadas es evitar que las mujeres tengan dolores de espalda, cadera o cuello, algo que es bastante frecuente debido al estado de gestación. Es más, estos problemas crecen con el paso de los meses, sobre todo porque el tamaño del bebé es mayor y, por ende, pesa más.

Cuando entramos en el segundo trimestre y, especialmente, en el tercer periodo del embarazo es cuando más cuesta conciliar el sueño, de ahí que tener estas almohadas sea más que necesario. Y es que no debemos olvidar que los cambios hormonales provocados por el embarazo derivan en insomnio, ardores, calambres o fatiga, a lo que hay sumar el citado aumento de peso.

Con todo, coger una buena postura para dormir se convierte en toda una proeza, más si cabe cuando no podemos dormir boca abajo. Por tanto, todo esto lleva a pensar que las almohadas para embarazadas son necesarias y nunca un capricho, ya que no solo hablamos de comodidad, sino también de salud para la mujer embarazada y para la criatura que viene en camino.

Tipos de almohadas para embarazadas

Podemos encontrar hasta cuatro diseños diferentes de almohadas para que elijas la que más se ajuste a tus necesidades. No obstante, todas ellas deben ser suaves y tener la capacidad de adaptarse a las distintas posturas del cuerpo. Diferenciamos entre estos modelos de almohadas.

  • Cuña. Son unas almohadas que tienen formas triangulares o de media luna y están diseñadas para apoyar la barriga cuando dormidos de costado o para tener apoyada la cabeza o la espalda cuando nos reclinamos.
  • Forma de U. Son aquellas almohadas que nos permiten apoyar todo el cuerpo, desde la cabeza hasta los tobillos. Además, tienen refuerzos en las zonas del cuello, la espalda y las rodillas para que puedas descansar mejor.
  • Forma de C. Estas almohadas están especialmente diseñadas para que puedas apoyar la espalda y la tripa, y pueden introducirse después entre las piernas. Además, la abertura puede quedar colocada de frente o por detrás en función de tu comodidad.
  • Largas y rectas. Similares a las de forma en C, aunque tienen una mejor manejabilidad para que puedas encontrar tu postura ideal.

En resumen, estas almohadas para embarazadas destacan por adaptarse a las distintas posiciones del cuerpo y favorecer el descanso tanto en una cama como en un sofá.

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