Embarazo molar

Embarazo molar

El embarazo molar es una deformidad de la placenta, la cual surge a la raíz de la fecundación del óvulo. Se trata de una afección relativamente rara, que se da en el 0,1% del total de embarazos. Al embarazo molar también se le conoce como enfermedad trofoblástica gestacional.

Este tipo de embarazo es el resultado de una fecundación anormal del óvulo, a partir de la cual se da un crecimiento deforme de la placenta, evitando que el embrión se desarrolle de forma adecuada. La placenta crece de manera totalmente inusual, convirtiéndose en una masa de pequeños quistes conocida como mole hidatidiforme.

¿Qué es?

Se trata de un error genético que se da durante el proceso de fertilización, el cual da como resultado un crecimiento de tejido anormal dentro del útero. En muy raras ocasiones un embarazo molar implica el desarrollo de un embrión; además, en comparación con un proceso gestional normal, el desarrollo de este crecimiento es muy rápido.

Se diferencian dos tipos de embarazo molar.

  • Completo: se da cuanto el tejido anormal que crece dentro del útero únicamente se compone de determinadas partes de placenta; no hay embrión. Sucede cuando el espermatozoide fecunda un óvulo vacío; así, no se desarrolla ningún feto. No obstante, el tejido anormal crece e incluso produce la hormona del embarazo; por lo tanto, un test de embarazo casero puede dar un resultado positivo.
  • Parcial: es el tipo de embarazo molar menos habitual de todos. Se da cuando el tejido que crece en el interior del útero contiene tanto celúlas anormales de placenta como un embrión, el cual presenta graves defectos de nacimiento. En estos casos es imposible que el embarazo llegue a término ya que la masa anormal supera al feto con relativa rapidez.

Causas del embarazo molar

No se conocen con exactitud cuáles son las causas de este tipo de embarazo. No obstante, existen una serie de factores de riesgo en relación al mismo.

Edad de la madre

Las probabilidades de sufrir un embarazo molar aumentan de forma considerable en mujeres menores de 20 años y mayores de 35 años. Aquellas mujeres cuya edad está comprendida entre los 20 y los 35 años también pueden sufrirlo, pero las probabilidades son escasas.

Embarazo molar anterior

Aquellas mujeres que han tenido un embarazo molar con anterioridad tienen mayores posibilidades de sufrir otro.

Síntomas del embarazo molar

Hya una serie de signos que permiten identificar este tipo de embarazo. No obstante, en ocasiones se confunden con los síntomas de una gestación normal.

Una de las principales señales de alerta es un manchado o sangrado vaginal al inicio del embarazo; se presenta en formas de pequeñas gotas de color rojo amarronada. Generalmente, se acompaña de naúseas y vómitos, así como una presión arterial alta sin razón aparnte.

Otro de los síntomas característicos del embarazo molar es un incremento de los niveles de hCG, la hormona del embarazo, a un ritmo de vértigo; esta es una de las señales que permite a los médicos detectar una gestación de este tipo a través de un análisis de sangre.

Además, al realizar una ecografía, no se detecta ningún tipo de movimiento fetal o latido del corazón.

Embarazo molar

Tratamiento

La gran mayoría de embarazos molares finalizan de forma espontánea; el tejido anormal que crece dentro del útero se expulsa por la vagina en forma de uvas. Es importante destacar que la expulsión de la masa no resulta en absoluto dolorosa para la mujer.

En algunos casos se puede proceder a realizar una eliminación por aspiración con raspado, dilatación y evacuación mediante anestesia general; este tratamiento es recomendable cuando la masa molar ha adquirido un tamaño considerable en el interior del útero.

Una vez eliminado el molar, es esencial un seguimiento médico. Si queda cualquier tipo de rastro de la masa, por mínimo que sea, éste puede empezar a crecer de nuevo e incluso convertirse en una amenaza cancerosa que afecta a otras partes del cuerpo.

Es importante evitar el embarazo durante un año después de sufrir un embarazo de este tipo. A modo de método anticonceptivo, cualquiera es aceptable, excepto un dispositivo intrauterino.

¿Existen complicaciones?

Una vez extraído el tejido molar, si queda algún rastro del mismo en el interior del útero, este puede seguir creciendo; es lo que se conoce como eoplasia trofoblástica gestacional persistente. Se trata de una condición que afecta en torno al 20% de los embarazos molares completos y al 5% de los parciales.

Una de las principales señales de alerta es que la hormona del embarazo continúa en niveles altos después de la extracción. Actualmente, las opciones de tratamiento son dos. Por un lado, la quimioterapia. Y, por otro lado, la hirsterectomía, o extracción del útero.

En muy raras ocasiones se presenta la neoplasia trofoblástica gestacional en forma cancerosa; en estos casos, toma el nombre de coriocarcinoma, y suele propagarse a otros órganos.

Estado anímico después de un embarazo molar

Aunque la expulsión de la masa anormal no es en absoluto la terminación de un feto en desarrollo, no hay ninguna duda de que supone una pérdida que puede afectar notablemente tanto a la mujer como el hombre. Y es que, aunque haya un embrión presente, no hay ninguna oportunidad de que éste consiga desarrollarse hasta ser un bebé.

Generalmente, la gran mayoría de mujeres descubren que se trata de un embarazo molar después de someterse a una prueba de embarazo casera que da resultado positivo; acuden al médico y a la hora de realizar un análisis de sangre o una ecografía, descubren que no hay embrión. Esto es muchos casos supone que todos los planes y sueños se vengan abajo en cuestión de monutos.

Es importante apoyarse en los seres queridos para superar este proceso.

Por último, recordar que si una mujer tiene un embarazo molar, las probabilidades de sufrir otro rondan el 2%.

Prevención de un embarazo molar

Son muchísimas las mujeres que se cuestionan la forma en la que pueden prevenir un embarazo de este tipo. Pues bien, lo cierto es que no hay manera alguna. Aquellas que han sufrido un embarazo molar con anterioridad deben consultar con su médico antes de volver a quedar embarazadas; generalmente, es recomendable esperar un año.

Durante las gestaciones posteriores, es esencial realizar ecografías tempranas para verificar que el desarrollo del embrión es normal. En ocasiones también se pueden realizar análisis genéticos prenatales para diagnosticar un embarazo molar.

Embarazo molar
Valora este artículo