Consejos para cuidar el cabello durante el embarazo

Consejos para cuidar el cabello durante el embarazo

Los cambios que se producen en el cabello durante el perido de gestación es uno de los temas que más preocupan a las mujeres embarazadas. A continuación vamos a explicar de forma detallada qué es lo que sucede con el pelo tanto durante el embarazo como en el postparto, y vamos a aportar algunos consejos y trucos para cuidarlo.

¿Qué sucede en el cabello durante el embarazo?

Antes de explicar los cambios que suceden en el cabello durante el embarazo, vamos a señalar cuál es el proceso de crecimiento del pelo cuando la mujer no está embarazada para poder establecer una comparativa.

Pues bien, cuando la mujer no está en periodo de gestación, su cabello crece aproximadamente un centímetro al mes durante entre dos y seis meses. A continuación, da comienzo lo que se conoce como fase de descanso, que tiene una duración aproximada de tres meses y tras la cual el cabello se cae. Durante el embarazo el cabello está continuamente en esa etapa de descanso, evitando así que el pelo se caiga. Es por esta razón que las mujeres embarazadas suelen lucir por lo general un cabello más espeso y bello.

Además, durante el embarazo el cuero cabelludo segrega una mayor cantidad de grasa de la habitual. Algo que viene muy bien a aquellas mujeres embarazadas con el pelo seco, pero que se convierte en un gran problema para las que tienen el cabello graso.

Algo bastante habitual que se da en un gran número de mujeres embarazadas es la aparición de vello en zonas como el mentón, los senos, el abdomen y la espalda. Se trata de un proceso completamente normal que se debe a los cambios en los niveles hormonales. Si resulta antiestético o molesto se puede depilar con cera, pero merece la pena recordar que este vello desaparece de forma natural durante los seis meses posteriores al parto.

Consejos para cuidar el cabello durante la gestación

A continuación vamos a explicar algunos tips básicos para cuidar el cabello durante esta etapa de la vida.

  • Alimentación: la alimentación tiene un papel fundamental en la salud y en el aspecto del cabello. Es esencial seguir una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras. Además de ser alimentos saludables para el organismo, fortalecen de forma notable la cutícula del cabello ya que tienen un alto contenido en vitaminas y minerales.
  • Higiene: tal y como hemos señalado, la gran mayoría de mujeres embarazadas tienen el cabello graso, por lo que es necesario lavarlo con mayor frecuencia. Lo mejor es utilizar champús y neutros, que contengan la menor cantidad de componentes químicos posible. El lavado del cabello debe hacerse con agua templada.
  • Masajes capilares: los masajes capilares vienen de lujo para fortalecer las fibras capilares y estimular la circulación sanguínea en el cuero cabelludo. Merece la pena dedicar unos minutos al día a este tipo de masajes.
  • Secadores y planchas: en la medida de lo posible es mejor que evites aquellos secadores con aire caliente, así como las planchas para alisar el cabello. El contacto del pelo con las altas temperaturas sólo consigue estropearlo y restarle brillo.

Mujer embarazada y su cabello

¿Se puede teñir el pelo durante el embarazo?

Esta es una de las cuestiones más habituales entre las mujeres embarazadas en relación a su cabello durante el proceso de gestación. Pues bien, la gran mayoría de ginecólogos desaconsejan teñir el cabello durante el primer trimestre; este tipo de productos contienen amoniaco, el cual puede perjudicar el desarrollo del feto.

A partir del segundo trimestre, es esencial realizar siempre una prueba de alergia previa ya que numerosas mujeres desarrollan algún tipo de intolerancia debido a los cambios hormonales.

Claro que hay que tener en cuenta que los tintes que podemos encontrar actualmente en el mercado resultan muchísimo más seguros que los que existían hace algunos años. Estudios recientes han señalado que los tintes utilizados a día de hoy no producen ningún tipo de defecto de nacimiento o pérdida gestacional. No obstante, si quieres actuar con cautela, lo mejor es esperar al menos a partir del cuarto mes de embarazo a teñir el pelo; para entonces el bebé ya tiene sus órganos vitales, así como cabeza, cuerpo y extremidades, formados.

Si no te sientes segura de utilizar los tintes convencionales durante el embarazo, debes saber que existen otras alternativas. Tenemos por ejemplo los tintes vegetales como la henna, los cuales no tienen amoniaco; no obstante, su efecto se va después de algunos lavados.

Cabello y postparto

Tal y como hemos señalado, durante el embarazo la gran mayoría de mujeres disfrutan de un cabello fuerte y sano. No obstante, durante los dos o tres primeros meses después del parto es muy habitual notar una pérdida importante de cabello. Una vez transcurridos seis meses tras dar a luz, el pelo vuelve a crecer y recupera su forma habitual.

Tras el parto los estrógenos y progestágenos descienden. También disminuye la queratina, lo cual afecta de forma negativa al folículo piloso, el cual se debilita, dando así lugar a una caída progresiva del cabello. A los cambios hormonales hay que sumarle el estrés habitual con un bebé recién nacido.

La pérdida de cabello tras el parto es algo completamente inevitable. No obstante, hay una serie de tips que merece la pena tener en cuenta para evitar que la situación empeore. Por un lado, es recomendable no llevar recogidos muy estirados como coletas o trenzas. Por otro lado, los procedimientos químicos como tintes no son aconsejables durante los primeros meses de vida del bebé. Y, por último, a la hora de lavar el cabello lo mejor es utilizar un champú suave.

Alimentación y cabello

Una adecuada alimentación puede hacer muchísimo más por tu cabello que todos los productos que utilices. Es esencial que tanto durante el embarazo como tras el parto consumas alimentos ricos en vitaminas del grupo B, esenciales para el buen funcionamiento del organismo: soja, cereales integrales, tomate, legumbres, patatas y brócoli. Entre las vitaminas del grupo B se encuentra la Biotina, un nutriente que favorece la producción de queratina y fortalece de forma notable el cabello.

También es importante consumir alimentos ricos en ácido fólico: escarola, naranja, espinacas, guisantes, espárragos y lentejas.

Merece la pena recordar la importancia de seguir una dieta con las calorías suficientes para nutrir el organismo; una dieta baja en calorías favorece la caída del pelo.

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